En diciembre de 2025 se inauguró una piscina de competición de 50 metros en el Parque Oeste Ana Gonzaga, en la Zona Oeste de Río de Janeiro. Para quien no conozca su historia, podría parecer una instalación de nueva construcción. No lo es.
La piscina que hoy presta servicio a la comunidad local es la misma estructura que formó parte del Olympic Aquatics Stadium durante los Juegos de Río 2016: el escenario donde Michael Phelps disputó las últimas carreras olímpicas de su carrera y donde el campeón paralímpico Clodoaldo Silva consolidó su lugar en la historia del deporte. Desmontada tras los Juegos, trasladada a través de la ciudad y reinstalada dentro de un parque urbano de 234.000 metros cuadrados, la piscina conserva las mismas especificaciones técnicas para las que fue diseñada originalmente: 50 metros de longitud, 25 metros de anchura, una profundidad uniforme de 2 metros y plena conformidad con los estándares internacionales de competición.
Para Myrtha Pools, se trata de la tercera reinstalación completada de una piscina temporal de Río 2016 y de uno de los ejemplos más claros de lo que la tecnología modular aplicada a las piscinas puede hacer posible más allá de un gran evento deportivo. Diseñada para garantizar precisión de montaje y durabilidad a largo plazo, la estructura modular de acero inoxidable permite desmontar, trasladar y volver a poner en funcionamiento una piscina de estas dimensiones sin comprometer su integridad estructural ni sus prestaciones. Una instalación concebida originalmente para los Juegos Olímpicos puede así seguir dando servicio a las comunidades locales durante décadas después del evento.
Tipología de piscina
Ciudad
Tecnología
Superficie
50 x 25 m
Profundidad
2 m
Ubicación
Accesorios
Gestionada por el Departamento Municipal de Deportes de Río, la instalación acoge actualmente programas acuáticos estructurados para seis grupos de edad: desde actividades para bebés a partir de los tres meses hasta cursos dirigidos a niños, adolescentes y adultos, incluidas actividades de aquagym. Durante los fines de semana, la piscina también funciona como espacio público de ocio supervisado, con acceso controlado y medidas de seguridad específicas.
El proyecto representa la entrega final del programa de legado deportivo de los Juegos Olímpicos de Río 2016, mediante el cual la tecnología modular de Myrtha ha permitido redistribuir infraestructuras acuáticas de nivel internacional en tres ciudades brasileñas a lo largo de casi una década.